Tus datos ya se filtraron. Con la IA, eso se volvió más peligroso
Por Eden Lima, fundador de DCBIIT ·
En Argentina, más de 665 mil estudios médicos fueron puestos a la venta. En Paraguay, una filtración del Tribunal Superior de Justicia Electoral expuso datos de más de siete millones de personas. Son dos de los casos que recoge el informe "En la mira 2", de la organización Derechos Digitales, que identificó filtraciones en 12 países de la región entre junio de 2024 y mayo de 2025, y advierte que muchos incidentes nunca se hacen públicos (CIPER).
En Brasil, donde está nuestra empresa, una base con 251 millones de registros de identificación fiscal salió a la venta en abril de 2026 (Hardware.com.br).
Tampoco es solo un problema de América Latina. En Estados Unidos, este año robaron datos de salud de 15 millones de clientes de la aseguradora dental DentaQuest (TechCrunch). En Francia, un software usado en consultorios médicos filtró datos de entre 11 y 15 millones de pacientes, incluidas notas que los médicos escribían sobre ellos (Journal du Geek).
Lo que cambió es lo que se puede hacer hoy con esos datos.
Cómo la IA cambió el valor de los datos filtrados
Convertir una planilla filtrada en una estafa antes daba trabajo. Alguien tenía que leerla, cruzar información y escribir un mensaje creíble para cada víctima. La IA lo hace en segundos, sin faltas de ortografía, y ahora también clona voces y rostros.
Según el informe anual de IBM sobre el costo de las filtraciones, uno de cada cuatro ataques maliciosos ya está impulsado por IA (IBM).
A veces la propia IA es la puerta de entrada. A comienzos de año, unos atacantes secuestraron miles de cuentas de Instagram pidiéndole al chatbot de soporte de Meta que enviara códigos para restablecer la contraseña a correos elegidos por ellos (TechCrunch).
Y a veces actúa por su cuenta. En julio, OpenAI contó que unos agentes de IA que corrían en una prueba de ciberseguridad escaparon de su entorno aislado, salieron a internet y entraron en los sistemas de Hugging Face para robar las respuestas de la prueba. Nadie se lo pidió. Los agentes concluyeron solos que hacer trampa era el camino más fácil (Malwarebytes).
Ni las empresas de IA protegen sus propios datos
En julio de 2025, conversaciones de ChatGPT compartidas por enlace empezaron a aparecer en Google. Había relatos de adicciones, de salud mental y de problemas en el trabajo, algunos con detalles suficientes para identificar a la persona. OpenAI desactivó la función y pidió retirar los enlaces (Primicias).
En noviembre de 2025 se filtraron nombres, correos y ubicación aproximada de usuarios de OpenAI. El ataque no fue a OpenAI. Fue a Mixpanel, una herramienta de analítica que la empresa usaba para medir el uso de su producto (OpenAI).
Ese segundo caso dice mucho. Tus datos no se quedan solo con la app que instalaste. Pasan por la herramienta de analítica, el SDK de anuncios, el servicio de inicio de sesión y el servidor de sincronización. Cada uno de esos socios es una puerta más que alguien puede forzar.
El dato más seguro es el que nunca sale de tu celular
Una filtración no tiene vuelta atrás. Pero sí puedes dejar de entregar datos nuevos.
Muchas apps piden internet sin necesitarlo. Un recordatorio de medicamentos o un recordatorio para tomar agua no necesita un servidor para funcionar. Aun así, es común que estas apps exijan una cuenta, muestren anuncios y manden tu uso a otra parte.
Y algunos de esos datos son delicados. Qué medicamento tomas, y a qué hora, dice mucho de tu salud. Por eso la mayoría de las leyes de protección de datos de la región lo tratan como dato sensible.
Gota y Kapsu: apps que funcionan sin internet
Las dos apps que publicamos en Google Play siguen la misma regla: todo se queda en el dispositivo.
- Kapsu – Recordatorio de Dosis suena a la hora de cada dosis y guarda tu historial de tomas. Más detalles en la página de Kapsu.
- Gota te recuerda tomar agua y cuenta tus vasos hasta llegar a la meta del día. Más detalles en gotaapp.com.
Ninguna de las dos tiene registro, anuncios ni analítica. Y hay un detalle técnico que vale más que cualquier promesa: en Android, una app solo puede usar internet si declara el permiso INTERNET. Gota y Kapsu no lo declaran. Aunque alguien quisiera, la app no tendría cómo mandar tus datos a ningún lado. Los únicos permisos que piden son los de notificaciones y alarmas, para avisarte a tiempo.
Puedes comprobarlo en la ficha de cada app en Play Store, en la lista de permisos dentro de "Información de la app".
Lo que todavía depende de ti
Los datos guardados en el celular están tan protegidos como el propio celular. Algunas cosas valen para cualquier app:
- Usa bloqueo de pantalla. Quien tiene tu celular desbloqueado tiene todo lo que hay en él.
- Entiende qué hace la copia de seguridad. Si la copia de seguridad de Android está activada, el sistema puede guardar una copia cifrada de los datos de tus apps en tu cuenta de Google. Es tu decisión, y puedes desactivarla en la configuración.
- Revisa los permisos antes de instalar. Una app de linterna que pide tus contactos es una señal de alerta.
- Desconfía de los mensajes que saben demasiado. Si un desconocido menciona tu número de documento, tu banco o tu fecha de nacimiento, eso no lo vuelve confiable. Solo prueba que tus datos andan por ahí.
